17 mayo 2018

Llarena, el juez justiciero, debería dimitir


¡Vaya palo! Un tipo duro, un juez que va de listillo y de castigador, y llega a Europa y le dan un par de ostiones de mucho cuidado. Todo por hacer las cosas mal. Todo por buscar venganza en vez de justicia. Así. Está dejando la imagen –eso que muchos llaman la marca España— de este país por los suelos.

Por cuestiones de forma –también de fondo--, le han dado un buen palo desde Bélgica. Y es que Llarena, este juez justiciero, busca ser castigador. Tres son las actitudes fundamentales, ante los independentistas catalanes, que le han llevado a su rotundo fracaso: Su afán vengador, su fidelidad al PP, al que ha pretendido sacarle las castañas del fuego, y su exacerbado chovinismo español.

Ya va perdiendo por 0 – 2, pero la cosa puede ser más grave. Después de Alemania y Bélgica vendrá Escocia y Suiza, y puede terminar en goleada.

Ha demostrado una profesionalidad lamentable, unos errores de párvulo, su único objetivo ha sido servir a la causa Mariana: castigarlos. Y, claro, se ha olvidado de lo más importante. En España se ha convertido en el Torquemada contra los independentistas, pero en Europa no funcional igual.

Desgraciadamente, nuestros queridos gobiernos –todos desde que ingresamos en Europa— y los de los demás miembros europeos se han caracterizado por buscar una unidad económica y por mantener un reino de Taifas en todo lo demás, incluido en la Justicia, olvidándose de la verdadera unión europea. Por ello, el juez Llaneras debería haber pensado que no es juez ni en Bélgica, ni en Alemania y que por lo tanto debe tener en cuenta las leyes de esos países. Pero claro, sus ojos, cegados por la venganza, no le han dejado ver la realidad y así le ha ido a él y a España. Un ridículo que está haciendo reír a toda Europa.

Y no quisiera olvidar que este justiciero tiene en la cárcel a presos políticos catalanes. Algo increíble, cuando se trata de prisión preventiva, o sea de personas sin juzgar. Ya sabemos que otros presuntos, de primera categoría, con imputaciones de mucho peso están en plena libertad, mientras que, por ejemplo, dos activistas –al margen de las instituciones catalanas--, como los Jordi –recordemos que entonces Sánchez tampoco era político institucional— están en la cárcel, desde hace siete meses, por subirse a un coche de la Guardia Civil.

En fin, este juez vengador debería marcharse, su acción está dejando a este país por los suelos. Y es que su ceguera patriotera española le ha dejado inhábil para desarrollar su trabajo. Que se vaya antes de que vuelvan a leerle la cartilla desde Escocia y Suiza, que puede quedar poco y sería una vergüenza total.

Salud y República

16 mayo 2018

Trump y Netanyahu, genocidas unidos


Trump y su gobierno, con Netanyahu y el suyo, han demostrado lo que son. Genocidas que continúan la acción de los presidentes precedentes de sus dos gobiernos, con el fin de hacer desaparecer Palestina y exterminar a los palestinos en su tierra.

El caso de Trump es patológico, al igual de los que le votaron, puesto que los estadounidenses que le llevaron a la presidencia sabían cómo era y lo que había anunciado que iba a hacer. No ha engañado a nadie, por desgracia.

Todas las medidas que Trump está llevando a cabo –recordemos que sólo lleva 16 meses en el cargo--, son parte de su programa electoral. ¡Que no se lleven ahora a engaño! Está cumpliendo con sus promesas, aunque éstas sean acciones criminales que ponen en peligro la débil estabilidad mundial.

No sería justo decir que Medio Oriente antes de estos dos presidentes era una balsa de aceite. Desde 1947, los palestinos han venido siendo expulsados, cuando no exterminados de su territorio, sin que esta expansión sionista haya acabado hoy.

Desgraciadamente, la influencia judía –influencia económica— en Estados Unidos es mayúscula, su poder hace que ningún presidente en los últimos setenta años haya escatimado esfuerzos en ayudar a su aliado israelí en su afán expansivo. Son ya 87 las resoluciones de la ONU incumplidas por Israel, a favor de Palestina, con la ayuda de USA, lo que dice mucho de la inoperancia de la ONU y del poder israelí.

Lo que ahora ocurre es que con Trump, un psicótico irremediable, la cuestión se está convirtiendo en algo todavía más grave. De momento, siguiendo el camino que le ha encomendado su amigo Netanyahu ha decidido romper el pacto nuclear con Irán, cuando no existe ninguna prueba de que el régimen iraní estuviera incumpliendo el acuerdo. Lo que ha añadido más inestabilidad a la zona, ya de por sí en situación muy crítica.

Pero no se ha conformado con eso. Para calentar más los ánimos, para jugar –éste sería el verbo que deberíamos utilizar por su infantilismo criminal— a demostrar su poder, como rey del mambo, ha decidido cambiar la embajada estadounidense de Tel-Aviv a Jerusalén, lo que ha roto, unilateralmente, el acuerdo con los palestinos y ha provocado graves manifestaciones contra este cambio.

Unas manifestaciones que han demostrado una vez más, la brutalidad de los policías y soldados israelíes, que sin haber sufrido ni una baja, han saldado la operación contra los manifestantes con sesenta muertos y dos mil setecientos heridos palestinos.

Y no hay ninguna crítica ni arrepentimiento por parte de Israel, al revés, el genocida Netanyahu ha declarado que las únicas acciones válidas en la zona son las letales. Eso sí sólo en una dirección.

Y es que no cabe duda, Israel, con la ayuda de Estados Unidos y la pasividad de la mayoría de los países –el único que ha criticado severamente este asesinato colectivo ha sido Macron—, está consiguiendo sus objetivos. Mantener a Estados Unidos en el cetro mundial y conseguir ser los virreyes de Oriente Medio, donde son los únicos que cuentan con la bomba atómica y el apoyo inestimable del país militar más poderoso del mundo.

Mientras tanto, hombres, mujeres y niños palestinos siguen siendo asesinados por intentar vivir en un pedazo de tierra cada vez más pequeño, más aislado, más vigilado y sin futuro. Eso sí, se comenta como algo posible otorgar el premio Nóbel de la Paz a Trump. No me extrañaría nada. Y es que, por desgracia, este es el mundo en que vivimos. Un mundo donde mandan el dinero y el poder militar. ¡Vaya mierda!

Salud y República

12 mayo 2018

¡Hay que cambiar de canal!: Montoro dixit


Está visto que no sabemos utilizar la libertad de expresión. Montoro y los peperos lo tienen claro. Tenemos que aprender. Está más visto que el TBO, si hay una cadena de televisión que manipula, pues cambie de canal.

Lo tienen clarísimo y así nos lo ha dicho el gran Montoro. No niegan que haya manipulación, saben que las noticias son partidistas, a su favor. Y lo practican. Lo que nos aconsejan, cuando veamos que hay algo adulterado, es cambiar de canal.

Y no estaría mal si se tratase de una televisión privada, pagada con dinero de los socios y los anunciantes. ¡Allá con su película! Pero claro, cuando hablamos de RTVE cuyo presupuesto es de casi mil millones de euros que pagamos todos, Montoro lo que quiere decir es que este país es su cortijo y que todo lo que se paga con dinero público es propiedad de su partido, que para eso ha ganado las elecciones (y además ‘lo hace de forma honesta’). A los espectadores sólo les queda tragar, que para eso ellos son el gobierno.

Eso sí, según M punto Rajoy, Mon-trola y sus muchachos, la única televisión que manipula es la catalana. O sea RTVE y Telemadrid no manipulan, simplemente expresan constantemente las noticias con ‘ese sentido común’ del que tanto habla M punto Rajoy.

No nos olvidamos. Lo primero que hizo el PP cuando ganó en 2011 --son corruptos, pero no tontos-- fue cargarse la libertad de expresión en RTVE. Cambió la ley de elección del presidente, que con éxito había impuesto Zapatero, se cargó el consenso y nombro a su presidente fiel. Y para aclarar el amor que tiene a la televisión pública, en 2014, nombro a J.A.Sánchez. Un tipo que ya se había cargado TeleMadrid cuando llegó, y que presume, públicamente de votar al PP, como si fuera su religión. Por cierto, uno de los nombres que aparece junto a M punto Rajoy, en los papeles de Bárcenas.

Hoy, toda la oposición quiere volver al sistema anterior de elección del Presidente de RTVE, sin embargo el PP lo tiene bloqueado. Mientras, los profesionales del Ente para visibilizar su protesta contra este PP, que les amordaza o les impone las noticias, visten todos los viernes de negro. De negro como el dinero que según los papeles de Bárcenas recibía M punto Rajoy, y también, qué casualidad: J.A. Sánchez, el actual presidente.

No creen en lo público. Tampoco en los medios públicos, simplemente cuando gobiernan los manipulan. Ventajistas en todo, no sólo se han financiado campañas electorales con dinero negro, además juegan con los medios públicos a su favor.

El mangoneo es constante, hasta el límite de que los sindicatos y el consejo de redacción les denuncian día tras día. En RTVE, las corrupciones peperas apenas se comentan, el máster de Cifuentes ha sido noticia de segundo plano, Informe Semanal se ha convertido en un panfleto pepero, las manifestaciones contra el gobierno son mínimas y sin afluencia, los telediarios se acercan al NODO, etc.

El último ejemplo ha sido la dimisión de la editora de TVE en Valencia, por no haber aceptado las órdenes que la impedían poner el vídeo donde la jefa de comunicación de M punto Rajoy insultaba a los jubilados, decía que ‘les haría un corte de mangas de cojones’ y les diría ‘que os jodáis’.

Suma y sigue. La verdad es que no me hace falta que Montoro me diga que cambie de canal, apenas veo la televisión pública y echo en falta lo que RTVE era en la época anterior. Pero claro, al rey de la amnistía para los ricos, deberíamos recordarle que esta tele pública, que ellos se han cargado y que emplean en su propio beneficio, la pagamos todos, aunque me temo que piensa que este país es su cortijo y que se jodan los feos.

Y es que, a lo mejor, no se trata de cambiar de canal, sino de gobierno. ‘¡Gracias, Ciudadanos!’.

Salud y República

10 mayo 2018

Albert Rivera, el José Antonio del siglo XXI


No creo exagerar cuando hago esta afirmación. Basta seguir la historia política de la preguerra civil española y la de Rivera, líder de Ciudadanos.

Rivera ha acusado al PP de ser blando con los nacionalismos. Le ha jodido que el PNV con la sexta parte de diputados que su partido haya conseguido mucho más en el pacto de los presupuestos. Y, por otra parte, sabemos bien lo que piensa sobre los catalanes. Ayer mismo, en el Congreso, escenificó un acto donde acusó a Rajoy de no aplicar el 155, y por cuya razón su partido abandonaba dicho pacto. Algo incomprensible puesto que, por un lado, en pocos días habrá desaparecido, ya que habrá gobierno en Cataluña y, por otro lado, no tiene otro sentido que rebasar al PP por la derecha y mantener esa hegemonía que una parte importante de los catalanes prefiere: la eliminación de los independentistas y el asentamiento de un nacionalismo español exacerbado.

Por cierto, sigue afanosamente ayudando al PP, tanto en la aprobación de los presupuestos como en la herencia de Cifuentes en Madrid. Algo que como mínimo parece incoherente con sus constantes quejas contra el PP (al que acusa de ser un partido corrupto y mafioso). Pero claro, su único fin es ganar votos.

Y sí, es un personaje que se parece mucho a José Antonio Primo de Rivera –coinciden hasta en una parte del apellido-- y Ciudadanos a su partido, Falange Española de las JONS, quien en sus textos –si pretenden leerlos les sugiero tener a mano un caja de Alka-Seltzer o de Almax— se pueden observar sus dos grandes obsesiones o paranoias: El nacionalismo español exacerbado y la regeneración política. Ya me dirán ustedes a qué partido político actual les recuerda.

José Antonio y su partido, a diferencia de Hitler, que tenía las mismas paranoias anunciadas, no pudo llegar al poder en las elecciones, como el dictador alemán, por lo que su labor fue propugnar e instaurar el golpe de Estado, al lado de los militares rebeldes, para combatir el poder popular ganado en las urnas.
Debemos recordar cómo Juan Carlos Girauta, el número tres de Ciudadanos, escribió en 2006 el libro “La República de Azaña”, donde acusa a la II República
de ser la responsable y causante de la Guerra Civil –un libro prologado por Pío Moa, un seudo-historiador franquista hasta la médula, que adula a Girauta por coincidir con sus ideas franquistas--, olvidando que fue el Frente Popular quién gano las elecciones. Por cierto, otro libro de Girauta, la eclosión liberal, está prologado por Jiménez Losantos. ¡Casí nada!

Es fácil de constatar que la situación política no es comparable a la de hace ochenta años, pero no olvidemos la historia. José Antonio, al igual que Hitler, pretendía ser “socialista” en sus fines y sin embargo ya sabemos su lugar en la historia. Seguro que Rivera no podrá recorrer el mismo camino, pero su intención es clara. Empezó diciendo que su partido era socialdemócrata, para ir girando y hoy, cree que Ciudadanos es el único partido patriota, relegando a los demás, y dejando al PP en un papel secundario, rendido parcialmente ante los nacionalistas.

¡Cuidado! No se dan las condiciones, pero eso no quiere decir que Ciudadanos sea trigo limpio. Si llegara al poder, se cumpliría su primer objetivo. Quién sabe si después no imitaría a los partidos de extrema derecha que hoy predominan en Italia, Francia, Holanda, Dinamarca y otros países de Europa.

No nos llamemos a engaño. Ayer decían que eran socialdemócratas, hoy hablan de centro-derecha, y mañana… Si consiguen gobernar, sabremos sus verdaderas intenciones. Hoy, solamente sabemos cuál es su tendencia. Y da miedo…

Salud y República

07 mayo 2018

Los aplausos y el ¡os jodéis! del PP


Gente encantadora. Eso sí, con características extrañas por decir algo. Los peperos son gente que acostumbra a aplaudir en momentos delicados, en situaciones límite, en circunstancias increíbles. Y lo hacen con ganas, el caso es aplaudir, aunque sepan que se trata de cumplir un trámite, o como preludio de un final esperado, o ante un fallo del líder. El caso es aplaudir. Ese es su himno.

Sólo hay algo que hacen con mayor frecuencia que aplaudir: mentir. Fíjense en los aplausos de ayer, cuando el gran M punto Rajoy se olvidó del nombre del alcalde al que fue a honrar a Alicante. O, por qué no, acordémonos de los aplausos a Cifuentes en Sevilla, hace un mes (dos minutos sin parar ante un cadáver político). Era el aplauso de un funeral anunciado. O tantos y tantos otros, los que recibía Carlos Fabra, Camps, Espe Aguirre o Matas. Gente encantadora que ha estado en la cárcel o que está hundida en una ciénaga de mierda hasta el cuello.

Pero ellos son así. Eso sí, con ellos mismos. Cuando se trata de hablar de los demás, cuando les pillan in fraganti, con un micrófono abierto, entonces es cuando se sabe lo que piensan, lo que detestan a los demás, lo que no se atreven a decir a la cara.

Recordamos aquel famoso “¡que se jodan!” dirigido a los parados, de la diputada Andrea Fabra, hija del corruptísimo Carlos Fabra, en el congreso. O cuando el bocachancla Hernando vino a decir lo mismo de las víctimas del franquismo. Y, lo último es mucho más reciente, cuando a la secretaria de Estado de Comunicación –Carmen Martínez de Castro-- la han pillado diciendo una frase preciosa, de una educación propia de una muchacha de colegio de pago bien aprovechado:

"¡Qué ganas de hacerles un corte de mangas de cojones y decirles: pues os jodéis!"


Naturalmente no la dirigía a ETA, ni a ningún grupo terrorista, no. Esta frase maravillosa que rezuma cortesía, solidaridad y urbanidad iba dirigida a los pensionistas. Lo que demuestra a las claras lo que el PP piensa de los jubilados. Recordemos que lo ha dicho la responsable de comunicación del PP, quien debería ser la primera persona en cuidar el lenguaje y quien marcara el estilo de todo lo que se dice en su partido.

No tienen solución, ellos son así. Se están hundiendo, pero se aplauden, y si hay un colectivo capaz de protestar o de no seguir su camino, les insultan o les instigan, tratándoles como enemigos viscerales. Y eso que en este caso se trataba del colectivo donde tienen su mayor caladero de votos. Les da igual, es superior a sus fuerzas.

Es de esperar que los jubilados tomemos nota. Si después de esto, los pensionistas siguen votando mayoritariamente al PP, querrá decir que este país está enfermo y que hay millones de masoquistas a los que les gusta que les insulten y les injurien.

Y es que parece que este pueblo no tiene remedio. Les insultan, les putean, les machacan con sus políticas y como contrapartida, les siguen votando. ¡Oh país!

Salud y República

06 mayo 2018

El ministro de Justicia, una dimisión que ya tarda


¡Vaya ministro! Está reprobado y cada vez que abre la boca –mejor la bocaza--, la caga sin remisión. Además, su respeto por la separación de poderes lo señalan como un personaje lejos de Montesquieu, recordemos –y hay más pruebas— como ha manejado o intentado manejar los hilos desde la Fiscalía del Estado y, específicamente, desde la fiscalía anticorrupción, ante el caso Gürtel.

Pero su historia empieza antes. Sin dudas se trata de un trepa multiusos. Su carrera por la administración pública ha sido de lo más variada. Con Aznar, como presidente, fue alto funcionario con Ana Pastor (Educación y, años más tarde, Fomento), con Cristobal Montoro (Hacienda) y con Michavila (Justicia)

Durante la larga travesía que supuso para los peperos las dos legislaturas de Zapatero, encontró acomodo con Esperanza Aguirre, que le nombró director del Hospital Ramón y Cajal (¿sería por su formación en derecho?). Además ha sido ponente en bastantes ocasiones en FAES y se pasó a la actividad privada como secretario general de CODERE S.A., (empresa líder en el sector del juego y apuestas). Con la vuelta al poder del PP, Rajoy, en 2014, le nombra titular del Ministerio de Justicia, sustituyendo a Gallardón.

Como puede leerse en su currículo, es un político de lo más maleable, y a pesar de haber tocado muchos palillos en la Administración Püblica, de lo que puede presumir es de su facundia, de meter la pata, pisar todos los charcos por bocachancla, y de cantar “soy el novio de la muerte” con la legión. Y, por supuesto, de una defensa sectaria a ultranza, a menudo antidemocrática, a favor de su partido.

Un tipejo que siempre se jacta de que hay que aceptar las decisiones judiciales –naturalmente las que le convienen— y, sin embargo, se coloca en contra cuando ve que hay un malestar popular y decide hacer electoralismo barato, como, en el caso de la crítica a la sentencia a La Manada, al voto particular del juez González.

Porque ni él, ni nadie de su partido hizo caso a las asociaciones feministas y a partidos de la oposición en la última reforma del Código Penal, cuando se pidió que no hubiera posibilidad de elegir entre abuso y agresión en el caso de violación, indicando que si no hay consentimiento es siempre una violación. Pero claro, ahora, cuando ha visto cientos de miles de mujeres manifestándose por esa asquerosa sentencia a La Manada --sobre todo el voto particular del juez Ricardo González, quien ha sido capaz de ver alboroto y regocijo en una violación masiva--, ha decidido señalar, con acusaciones sin pruebas, a ese juez.


Es un simple arribista, capaz de arrimarse a las causas más diversas con tal de trepar y hacer electoralismo barato. Y ha llegado al punto de que ha formado un comité para revisar los delitos sexuales en el Código Penal y evitar casos como el de La Manada, y de los veinte miembros no ha propuesto a ninguna mujer. Eso es lo que este individuo cree en las mujeres. Por cierto, gracias a la presión popular se ha retractado y, ahora, está eligiendo mujeres como miembros de este comité.

La situación de este personaje no se sostiene, si el PP fuera un partido normal, le habrían cesado. Pero, claro, ahí está Ana Pastor, Cospedal o el mismo Rajoy para mantenerle contra viento, marea y toda la oposición. Por cierto, Ciudadanos, a pesar de decir que está en contra de este ministro, sigue apoyando al PP. Otra más que ya no sorprende y hace que sea la incoherencia política el arma más efectiva de este partido parásito.

Y Catalá hoy elevado a la categoría de tótem feminista pepero, ¡casi nada! ¡Oh país!
  
Salud y República

02 mayo 2018

Los presupuestos: el PP, el PNV y C's


Ya tenemos presupuestos. Finalmente M punto Rajoy ha conseguido reunir los votos necesarios para aprobarlos. Ciudadanos estaba rendido de antemano. Incapaz de pedir nada importante, siempre se ha conformado con figurar y con ver cómo las mayorías de sus propuestas acordadas no se han cumplido en anteriores acuerdos. Este año, el PNV les ha comido la tostada, dejándoles con el culo al aire y como simples monaguillos mamporreros de los peperos.

El PNV que había decidido no apoyar los presupuestos, mientras que estuviera en vigor el 155 en Cataluña, ha decidido sacar algo positivo y al final se ha unido al carro. Y no ha sido por un plato de lentejas, como viene haciendo Ciudadanos, sino a cambio de algo muy deseado: la subida de las pensiones de forma importante.

Ciudadanos, que pensaba ser de nuevo el rey del mambo, el adalid de la estabilidad, ha vuelto a ser lo que es: la otra cara del PP, pero la misma moneda. El PNV le ha dejado compuesto y sin novia, al conseguir con cinco votos mucho más de lo que pretende obtener Ciudadanos. Total, su ayuda ha sido prácticamente gratis con seis veces más votos que el PNV.

Desde luego no es que el problema de las pensiones se haya solucionado, este hecho lo demuestra que las manifestaciones siguen en pie, y es que se ha puesto un parche pero no una solución final. Sin embargo, se ha solucionado parte del problema a corto plazo, aunque quede por solucionar lo más importante: la actualización con el IPC de todas las pensiones en el futuro, el aumento de las pensiones mínimas por encima de los mil euros, y su blindaje en la Constitución.

Sin embargo, es de reconocer que los cinco votos del PNV han valido mucho más que los treinta y dos de Ciudadanos. Claro que es lo previsto, mientras que los primeros tratan de vender a buen precio sus votos, los segundos los regalan, a cambio de figurar como instrumentos de una estabilidad que lo que pretende es perpetuar las políticas peperas, lo que demuestran uniéndose al PP en ralentizar y evitar cambios en las leyes del gobierno del PP, que tanto daño han producido en este país. Y eso que Rivera no se cansa de decir que el partido de M punto Rajoy es un partido mafioso y corrupto.

Y es que a Ciudadanos les importa un pito los pensionistas, es más, no les ha hecho ninguna gracia que nos suban la pensión, les ha quitado protagonismo, además provoca subida de impuestos y disminución de los planes de pensiones privados, algo que combaten sin tregua. Su apoyo viene del Ibex-35, y eso les define. Sus aliados, al igual que el PP, están en las grandes empresas y en las clases pudientes.

Hoy, las encuestas les favorecen, pero veremos si no es un globo que se pincha en este año que falta. Su inconsistencia ideológica, sus eslóganes publicitarios y poco más es todo su activo político. Lo de partido anticorrupción se puede echar por tierra cuando su apoyo al partido más corrupto es total.

Y, fíjense en cómo quiere hacer sus listas electorales. En Barcelona estudian fichar para la alcaldía a Manuel Valls, ya saben ese político socialista, que empezó con gran aceptación, para terminar, no se sabe dónde ideológicamente y perdido en las fosas de los políticos franceses fracasados. En Madrid, pretenden otro gran fichaje, se habla de Vargas Llosa, un gran escritor que también fracasó como político, siendo derrotado en su única contienda en su país de origen: Perú, por “ese gran político” llamado Fujimori.

Es lo que hay, actúan como si fueran un equipo de fútbol, tratan de fichar estrellas para compensar su falta de ideario. Por cierto, creo que Gorbachov, Berlusconi o Bush están libres, que prueben a nacionalizarlos para después colocarlos como candidatos en Valencia, Sevilla, Bilbao… Sin duda la falta de personal y de programa les hace buscar famosos, aunque sean personajes denostados, acabados o simplemente perdedores. Y es lo que yo llamaría la operación Lázaro. A lo mejor resucitan…

Y ¡ojo! que ya sabemos cuáles son los programas de televisión que tienen mayor audiencia. ¡Oh país!

Salud y República

25 abril 2018

Fuego amigo apuntilla a Cifuentes


Lo que faltaba. Ahora resulta que Cifuentes chorizeaba para atender a su cutis clavelino. Y la pescaron. Allá por 2011, en un vídeo que está batiendo récord de visitas, la pillaron con el carrito del helado.

La pobre, que entonces sólo era vicepresidenta de la asamblea de la CAM, debía sufragar ciertos artículos con su manga ancha. ¡Justificadísimo!, según me han contado ella entonces sólo ganaba, entre picos palas y azadones, unos seis mil euros mensuales. ¡Una miseria! Y tenía que cometer ‘actos impropios’ para obtener las cremas necesarias y así mantener esa cara dura en forma. Por cierto, a los ocho meses la hicieron Delegada del Gobierno en Madrid, o sea jefa de la policía en esta Comunidad. Nunca mejor dicho: la zorra a cuidar a las gallinas.


Justo eso, ha sido la puntilla, que no la razón. Ya estaba prevista dimisión, era cuestión de días y quien ha obligado a que así ocurra ha sido Nacho Escolar y su equipo de Eldiario.es, que ha sido quien sacó a la luz la película macabra del máster. Una investigación de primera que hay que valorar y que en otros países supondría un premio periodístico de primera magnitud. Aquí, tratan de tapar este trabajo con otros medios que después se han apuntado al carro y con el vídeo de hoy del impresentable Inda.

Y hoy, el siempre ínclito Eduardo Inda, un hombre profundamente derechista, siempre al dictado del PP –hay que ver cómo defendía hace veinte días a Cifuentes, o cómo lo ha hecho con Espe Aguirre--, ha sido quien la ha empujado, ordenado por Génova, para que provocase la caída de quien quería postergar su muerte política lo máximo posible.

Inda, este personajillo que destaca por insultar y querellarse contra Podemos e Izquierda Unida, aunque siempre pierde y paga las costas, ha lanzado a viento y marea un vídeo de hace siete años que debería haber sido destruido y que alguien se lo guardó para mejor o peor ocasión, según se mire. Y mira por dónde, hoy aparece en la red Dª Cristina apropiándose indebidamente de unas cremitas en un supermercado. ¡Qué casualidad!

Y es que en Génova no sabían como acelerar la baja de la Presi de la CAM y han tirado de su lacayo mediático más repugnante para que la sufrida Cristina no tenga más remedio que salir por patas de la Puerta del Sol. O sea, el fuego amigo ha apuntillado a Cifuentes, aunque sea ella, con sus mentiras, sus tejemanejes y su historia personal, la responsable, por mucho que ahora eche las culpas a una campaña de desprestigio y persecución de la izquierda.

Otra más a sumar a la lista de delitos de esta mafia que se hace pasar por un partido político y que no acaba nunca de actuar. Y cuidado, porque Ciudadanos sigue apoyando al PP, aunque sea con otro candidato. Otros que tal bailan, a sabiendas de que el PP es un partido corrupto, lo mantienen en el poder, pactando a cualquier precio, con el único fin de seguir recogiendo los electores peperos que se les caen por la gravedad (de los hechos). Así es que, son corresponsables de las barbaridades que cometen los peperos. Ellos podrían evitarlo.

Por último, no debemos olvidar que esta señora era la regeneradora del PP. ¡Poca vergüenza y mucha guasa hay que tener para mantenerlo! La mafia pepera sólo se puede regenerar –y tengo dudas-- desde las profundidades del averno, lejos del poder.

Salud y República

24 abril 2018

Del amarillo al naranja


No sé si confesarlo. Cualquiera sabe lo que me puede pasar. Seguro que me tienen fichado. No me fío de los ministros del Interior de este país. Entre, el anterior, Jorge Fernández y el ínclito Zoido me quedo con ninguno.

Y es que me gusta el amarillo. Ese color que me recuerda al sol, que me parece lleno de vida, que deslumbra. Y resulta que ahora están prohibiéndolo. Ir de amarillo es ser independentista, lo cual no hace, como lleva haciendo el PP desde hace diez años, sino aumentar el número de independentistas.

Además, creo que desnudar al vestido no es precisamente una obra de misericordia y, sin embargo, estos peperos, ávidos de misticismo cínico, hicieron desnudarse a medio estadio el otro día, con motivo de la final de la Copa, para requisar las camisetas amarillas. Todo un espectáculo digno de un gobierno como éste. Ahora les da por perseguir colores y, claro, hasta ahí podíamos llegar.

¿Qué hago yo ahora? Les confieso que mi ficha jugando al parchís siempre fue la amarilla, que tengo dos polos amarillos y que me gustan unas zapatillas deportivas amarillas. Les ruego que no se lo digan a Zoido y prometo empezar a cambiar. Desde ahora para jugar al parchís utilizaré el azul gaviota, los polos los teñiré y las zapatillas se las regalaré a un primo nacionalista que tengo en Girona. Prometo cambiar y evitar el amarillo.

Nunca diré que me gusta el amarillo. Claro que mi cuestión personal, doliéndome mucho, no es lo más grave. Porque si nos fijamos el mundo está amarilleado, el amarillo es un color predominante y además, por su fuerza, canta enseguida. Como diría mi hija, se nota mogollón. ¿Y Zoido qué hará para combatirlo?

Me pregunto con qué camiseta van a jugar los muchachos del Las Palmas o del Cádiz para que no les desnuden. ¿Qué será de Piolín, Los Simpsons, Winnie de Pooh o Bob Esponja? ¿Se atreverán a cambiarles de color? ¿Prohibirán las exhibición de sus aventuras?

Mi preocupación aumenta cuando pienso en el sol. Al astro rey, siempre representado en amarillo, ¿lo imputarán por independentista? O qué va a pasar con el oro, ¿se atreverán a teñirlo?, Y la bandera española, ¿en qué color convertirán el gualda?

En fin, es lo que tiene este gobierno. La ley mordaza fue la muestra más significativa, y sus actuaciones contra la libertad de expresión son hoy más frecuentes que nunca. Cantantes, escritores, titiriteros y artistas en general están acosados y algunos encarcelados. La censura está volviendo y hasta un color, el amarillo, está siendo perseguido. ¿Se puede ser tan mentecato? Pues sí.

Esta gente no cree en la libertad de expresión. Cualquier crítica que se les haga tratarán de penalizarla. Con sus errores en diez años duplicaron el número de independentistas catalanes, pero ellos son así. Y ahora confunden el amarillo con el independentismo. No atienden a razones y simplifican de tal forma que caen en errores garrafales. El lazo amarillo no nació como emblema independentista sino como reacción para pedir libertad para los presos independentistas, que no es lo mismo. Por ejemplo, yo no soy independentista y, sin embargo, no puedo entender que Oriol, los Jordi y demás políticos estén presos de forma preventiva. De hecho, creo que son presos políticos y defiendo su excarcelación.

Pero lo grave está por venir, ya lo verán. Se oye, se comenta, se rumorea que Ciudadanos quiere convertir en naranja todo lo que es amarillo, y el PP tan contento. Ya lo saben, estamos en un periodo de transición, del amarillo al naranja. El azul ya cotiza a la baja.

Salud y República

19 abril 2018

Cifuentes decide morir matando: Lleva a la fiscalía las cuentas de la Ciudad de la Justicia


¡Qué bella forma de morir! Pasará a la historia. El daño que está haciendo a su partido y a sí misma es digno de alabanza. La fosa séptica de Madrid se divide en dos bandos de ranas, y en el medio Rajoy mirando a Molina.

Sí señores, por arte de birlibirloque, “Doña Cristina me quiere gobernar” se ha sacado de la manga un órdago. Y es que no se podía esperar menos. Como buena jugadora de mus ha echado el resto.

No tengo ninguna duda, a esta presidenta le quedan los días contados, o bien la reemplaza M punto Rajoy, en un alarde de actividad inusitada, o bien cae en una moción de censura. Y lo sabe. Por eso ha actuado como lo que es, una moribunda política que se quiere llevar por delante todo lo que pille.

Se ha comentado que el asuntillo del Máster era una cuestión de fuego amigo y que lo habían destapado desde el círculo de Aguirre. Y ahora ya no me queda la menor duda. Cristina, llevando a la fiscalía la Ciudad de la Justicia busca una venganza contra su amiga Esperanza, importándola un bledo lo que ocurra con su partido, al que sólo le faltaba esta puntilla.

Un caso que toda la oposición de la CAM ha denunciado, y que se trata, según la Cámara de Cuentas, de una dilapidación de 130 millones de euros, que se han tirado a la alcantarilla (quizá a la ciénaga de las ranas de Aguirre). Millones despilfarrados en dejar un desierto como estaba, con un edificio ejemplar medio derrumbado, como ejemplo de cómo se malgasta dinero, tiempo y vergüenza en un proyecto faraónico.

Eso sí, ahora Cifuentes, después de tres años defendiendo este proyecto fantasma y tapando sus irregularidades, que son todas, ante la oposición en bloque que ya lo ha llevado a la fiscalía, ha decidido cambiar de estrategia y morir matando. ¿A qué se debe?

La cosa parece sencilla, una venganza personal que se puede llevar por delante al PP madrileño, mientras que Cifuentes muere poco a poco y Génova está a punto de apuntillarla.

Eso sí, morirá con las botas de Aguirre puestas, y en su misma ciénaga mientras que la Fiscalía, si demostrara su imparcialidad, debería, de una vez por todas, imputar a Aguirre.

Hoy las ranas de la ciénaga madrileña del PP, están divididas y viven sin vivir en sí, pues las han descabezado y ya no saben a quién seguir, si a la Aguirre del chotis desabrido o a la Cifuentes que se hace la rubia. Y así es difícil.

El descalabro parece inminente. Y qué quieren que les diga, yo estoy contento con la traición de Cifuentes, a ver si despellejándose y apuñalándose entre ellos son capaces de conseguir lo que no consigue la oposición. Irse a tomar… vientos.

Salud y República

15 abril 2018

Ascensión Mendieta y la Memoria Histórica


Ayer se celebró en Rivas la proclamación de la III República Española (que no se asuste nadie, simbólicamente. Eso sí, con pasión y esperanza). Y se otorgaron los premios anuales del 14 de abril, organizados por Izquierda Unida, en su sexta edición. Una de las personas premiadas fue Ascensión Mendieta.

Ascensión es una mujer con noventa y dos años, dulce, cariñosa, tímida y aparentemente débil. Y digo aparentemente, porque basta conocer un poco la historia de su vida, para darse cuenta de que es fuerte, luchadora, tenaz y constante. Se ha pasado toda su vida buscando los restos de su padre. Luchando contra la dictadura primero y después contra esta democracia vil, incapaz, después de cuarenta años, de devolver la dignidad a aquellos que, por el mero hecho de ser defensores de la República, fueron torturados, asesinados y mal enterrados en cualquier lugar.

Contra esta gente insensible a las víctimas republicanas del franquismo, mientras que alzaba a los altares a las víctimas rebeldes franquistas, ha tenido que luchar y, con mucho esfuerzo y ayuda de su familia, de algún juez como Garzón, de una jueza argentina (María Servini), de alguna abogada como Ana Messuti, de la ARMH (Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica) ha conseguido, antes de irse para siempre, cumplir su mayor anhelo, poder recuperar los restos de su padre, el año pasado.

Es un hito singular, por desgracia. En este país, donde se ha dignificado, como debe ser, a las víctimas del terrorismo islámico y de ETA, los diversos gobiernos no han hecho –salvo algún esbozo mínimo en el caso del PSOE, como la ley de la Memoria Histórica, que sólo ha servido para cambiar algunos nombres franquistas de calles  y poco más—nada para honrar a las víctimas del genocidio franquista, sin ninguna duda, víctimas del terror como las otras. Pero claro, los herederos del franquismo, hoy dentro del PP, con el beneplácito del PSOE, que podría haber hecho mucho más en veintidós años de gobierno, nunca han estado por la reparación, se siguen considerando vencedores.

Ascensión Mendieta no sólo ha tenido que luchar sin que los distintos gobiernos hayan ayudado en algo, sino que ha tenido que, por desgracia, luchar contra los obstáculos que, sobre todo los gobiernos peperos, le han ido poniendo, utilizando el poder del Estado para impedir que pudiera encontrar los restos de su padre.
Ascensión Mendieta en Rivas el 14 de abril de 2018

Ayer fue un gran día en Rivas. Pudimos homenajear en nombre de todos los republicanos del Estado a una mujer ejemplar, cuyo principal objetivo vital ha sido recuperar los restos de su padre, asesinado por el mero hecho de ser rojo. Y podrá, como dijo ante la jueza Servini, llevarse a su tumba un hueso de su padre. Al honrar a Asunción, lo hemos hecho por extensión a todas las víctimas de este Estado insensible, que mantiene cerrada por odio la necesaria reparación.

Hoy España sigue siendo el segundo país del mundo –se dice pronto--, después de Camboya, en número de desaparecidos, mientras que este gobierno vengativo, insensible y despiadado va dejando que las ‘Asunción Mendieta’ que quedan, vayan muriendo sin conseguir enterrar con dignidad a su gente. Pero se equivocan si piensan que nos rendiremos, somos muchos, también de generaciones posteriores, los que, con el espíritu y el ejemplo que hemos aprendido de gente como Asunción, seguiremos luchando hasta que las víctimas del genocidio franquista consigan: Verdad, Justicia y Reparación.

Salud y República

12 abril 2018

Soy rebelde y terrorista


Carta dirigida al Presidente del Gobierno y a los Ministros de Interior y Justicia;

Señores del gobierno, ya está bien la broma, dentro de poco tendremos que pedirles permiso para respirar. Lo que ustedes están haciendo no tiene nombre. Mira que la mayoría de los juristas independientes –no los que politizan la Justicia— les dijeron que se estaban equivocando cuando decidieron que los suyos acusaran de rebelión a los independentistas y además les confinaron en prisión preventiva. Pero nada, ustedes a lo suyo. La venganza por encima de todo. Y ahora, para más inri, a los manifestantes independentistas les acusan de terrorismo. Parece una broma macabra.

Pues bien, el que suscribe esta carta quiere comunicarles que, si de verdad ser rebelde es pretender, por ejemplo, otra forma de Estado como la República y actuar para tratar de conseguirlo pacíficamente, yo me reconozco como rebelde. Y si ser terrorista es cortar una calle o una carretera, sin permiso gubernativo, interrumpiendo el tráfico, yo lo he hecho hace ya unos cuantos años para poder tener colegios para mis hijos o tratar de impedir que Rivas fuera el basurero de la Comunidad de Madrid, así es que también soy un terrorista.

La verdad, hasta ahora, yo creía que ser terrorista era poner bombas, atentar contra personas o pegar tiros en la nuca. Está claro que estaba equivocado. Eso era cuando ETA estaba en pie de guerra. Hoy la cuestión se ha extendido a la carta de su gobierno, que conculcando la división de poderes, impidiendo la libertad de expresión, manejando a fiscales y jueces, y actuando con ansias de venganza contra cualquier disidencia, pretenden que cualquier tipo de manifestación sea considerada terrorismo, sobre todo si viene de independentistas catalanes.

Los retrocesos en derechos humanos, en libertad de expresión, son un hecho constatable en este país, donde ustedes pretende, aprobando leyes y saltándose la división de poderes, callarnos a todos, buscar un estado de ciudadanos mudos y quedos, súbditos sumisos a su poder. Y si además, los hechos se producen en Cataluña, miel sobe hojuelas: rebeldes y terroristas, fijo.

Y no lo digo yo solo, lo dicen sus amigos alemanes, belgas, suizos, además de organizaciones como la ONU o Amnistía Internacional. Están abusando de sus atribuciones y como tal están dejando la marca España en mínimos, haciendo el ridículo en Europa, cuyos medios de comunicación, en gran parte, nos empiezan a considerar un Estado autoritario.

Pues bien, les comunico que quedo a su disposición por si quieren acusarme de rebelde y terrorista, ya les he reconocido los hechos, así es que aquí me tienen. En todo caso, como su trabajo de acusaciones y detenciones se ha multiplicado, debido a que este país está lleno de actores, cómicos, cantantes, periodistas, novelistas y gente de mal vivir que incumple sus leyes y ataca sus valores (únicos y verdaderos), les facilito mi situación. Con el fin de ahorrarles tiempo, si les parece, puedo auto-detenerme, y sin que intervengan, prometo solemnemente auto-castigarme y ponerme unas esposas para dormir, además de asegurarles que en mis sueños aparecerá la policía deteniéndome, el juez Llanera y la cabra de la legión, cantando conmigo “Soy el novio de la muerte”. Y así sufriré una pena indefinida hasta que consiga darme cuenta de las bondades de su gobierno y me adhiera solemnemente a sus valores: Autoritarismo, Corrupción y Mentiras, y termine cantando “La Banderita Española”.

Salud y República (con perdón)

11 abril 2018

La CRUE, corporativista, no aclara nada del Máster de Cifuentes


Pues sí, lo de Cristina Cifuentes ya empieza a oler a ciénaga, a presente acabado, a cadáver político refrito. Sus mentiras, los delitos de algunos próceres de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), el principio de abandono de los suyos, la posible moción de censura y el inevitable empuje que se ha visto obligado a hacer Ciudadanos, hablan mucho de su próxima dimisión. Ya es historia. ¡Pobrecilla!

La mentira tiene las patas cortas, y las de Cifuentes eran falsedades de tercera, de una factoría barriobajera con las que pretendía engañar a los madrileños. ¡En qué poco valor tiene a los ciudadanos! Creía que se les podía engañar con milongas medio cocinadas y tan burdas como ella misma.

Así es que lo de Cristina ha pasado a la historia. Y siendo grave, no lo es menos lo que sucede en la Universidad Española. Ya conocemos gran pare de los hechos que han sucedido en la URJC y en su IDP (Instituto de Derecho Público), donde no sólo se han cometido faltas, también posibles delitos. Desde la falsificación de las firmas de profesores en actas a la corrección de evaluaciones años después, a expedir un título sin Trabajo Fin de Máster, y a permitir y elaborar otras cuantas fechorías con el fin de que Cristina tuviera su falso Máster.

Pero es que la cuestión universitaria va más allá. La CRUE (Conferencia de Rectores de la Universidad Española) después de estudiar el caso y haber investigado al respecto, lo único que ha dicho por boca de su presidente, en un alarde de corporativismo retrógrado e interesado, es que ha habido un hecho lamentable y que se ha podido producir una grave irregularidad. O sea, han creado una investigación donde lo importante ha sido, además de hablar de un posible error, una defensa del rector actual y un ataque a los políticos por haber –según cuentan—creado una alarma injusta e innecesaria en la sociedad. Para ese viaje no se necesitaban alforjas ¡Qué barbaridad!

Total que esta institución (CRUE) no ha revelado nada interesante, al contrario ha dicho mucho menos de lo que sabemos por los medios y ni tan siquiera ha reconocido que el Máster no se ha cursado o tampoco ha abierto expediente a los profesores implicados como Enrique Álvarez Conde --al que deberían expulsar por haber mentido, falsificado actas y tener una empresa que hace la competencia a la Universidad-- y Pablo Chico de la Cámara –otro que tal baila--, ambos muy relacionados con Cristina Cifuentes y el Partido Popular.

Y a continuación el mismo presidente de la CRUE, Roberto Fernández, ha anunciado que deja todo en manos de la Justicia. Vamos que con él no va la cosa, no vaya a ser que tenga que enfrentarse con algún compañero. Es vergonzoso, como si no pudiera decir si se ha cursado el Master. Claro. Se le ve el plumero. Ya saben ustedes lo “rápida” que es la Justicia en este país, lo que quiere decir que cuando se haya emitido una sentencia, es posible que hayan pasado un par de legislaturas. En fin, la CRUE ha demostrado una endogamia y un espíritu corporativista de tomo y lomo, y de paso, de forma cobarde, no ha querido manifestar lo que ha ocurrido: ¡Que Cifuentes no ha cursado el Máster! Todo lo demás, cuestiones banales que no aclaran nada.

En fin, esta es la Universidad que tenemos, luego nos extrañará que no haya ni una universidad española entre las doscientas mejores del mundo. Menos mal que existe la prensa libre, esperemos que por mucho tiempo, aunque con los tiempos que corren no me extrañaría que le echaran la culpa de lo ocurrido a eldiario.es. ¡Enhorabuena, Nacho!

Salud y República

05 abril 2018

Ciudadanos: mamporreros del Partido Popular


No son los únicos, hay algún grupo canario y algún grupo autonómico que también  ayudan al PP a conseguir el orgasmo, pero lo de Ciudadanos es de traca, de coña marinera.

Son capaces de tragarse sapos como camiones y a cambio poner el acento en mosquitos que no pican. Esto chicos de la pasarela, escogidos al dictado de un casting, donde la belleza, la superficialidad y la levedad de sus ser es lo importante, han aprendido bien la lección. Y han llegado para ayudar al amo, y, por cierto, lo hacen muy bien.

Saben bien cumplir su cometido. Son antiguos militantes del Partido Popular (Albert Rivera), defensores del bando fascista en la guerra civil (Juan Carlos Girauta), otros son ratas que huyeron de otro partido (UPyD) cuando se estaba hundiendo, seguidores de la FAES (Fundación de Aznar) y luego están los nuevos fichajes, modernos, jóvenes, guapos y aparentemente liberales. Todos ellos tienen algo en común, todo su gran saber es de un populismo exacerbado, basta escuchar a uno para saber lo que dicen todos. Están armados con frases de marketing electoral y han pasado en tres años de ser socialdemócratas a ultraliberales.

De hecho son el constante apoyo del PP. Son perros que ladran pero no muerden. Capaces de estar ayudando a su amo cuando lo que se juega es grave. Ahí están, apoyando los presupuestos generales de 2018, aunque de los acuerdos de los presupuestos de 2017 el PP haya cumplido sólo una pequeña parte. También han apoyado el 155, bueno, sería más preciso decir que fueron los primeros que pidieron, y siguen pidiendo, dureza contra Cataluña, más que el PP.

Y todo esto vengo a recordarlo por la actuación de este siniestro grupo en el caso Cifuentes. Como siempre, empiezan comiéndose el mundo, parece que son los adalides contra la corrupción y resulta que luego pegan el frenazo a la orden de sus amos, los peperos. Critican a Cifuentes pero sin embargo demuestran su falsedad cuando les dicen, desde la oposición, que actúen en consecuencia y apoyen una moción de censura. Eso no, que una cosa es ladrar y otra morder la mano que les da de comer.

No sabiendo cómo mantener su pretendida antorcha contra la corrupción, por un lado, critican a Cifuentes y, por otro lado, la regalan un balón de oxígeno al proponer una comisión de investigación. A sabiendas de su mínima utilidad y de que, con el verano encima, y las elecciones en un año, tratan de ganar tiempo para que al final no ocurra nada y con golpes de efecto electorales ser capaces de conseguir más votos y colocarse en primera línea.

Es posible que, a pesar de todas las pruebas en su contra, de sus mentiras, de sus falsedades y falsificaciones, de su chulería, de su cinismo y de su fingida sonrisa, Cifuentes se salve, y se lo deberá a ese muchacho, súbdito de Rivera y de Aznar, llamado Ignacio Aguado.

Esto es Ciudadanos. Un partido mamporrero, capaz de nadar y guardar la ropa a la vez, eso sí, siempre siguiendo el famoso lema del vasallo de los Trastamara: “Ni quito ni pongo rey pero ayudo a mi señor”. Naturalmente su señor, hoy es Rajoy.

Este país es un país inexplicable. Al menos, yo no lo entiendo. No sólo vota a Rajoy y le ha dado la mayoría, sino que ahora parece, según las encuestas, que tiene a Ciudadanos en los altares. Como diría Forges: ¡Oh, país!

Salud y República

01 abril 2018

Cifuentes, una presidenta tramposa y mentirosa


Rodeada de ranas, como su antecesora Aguirre, Cifuentes de forma chulesca y prepotente se enfrenta a las comisiones de investigación, que tratan de ver si ha estado envuelta en algún caso de corrupción, defendiendo su inocencia y ¡la han pillao con el carrito del helao!

Y es que, resulta que, según ha descubierto Eldiario.es, la Sra. Cifuentes, mujer de talante liberal y que, según ella, nunca ha cometido ningún acto de corrupción, ha presentado un currículum falso, donde dice que tiene un master y, sin embargo, no sólo no ha aprobado dos asignaturas, sino que además, su nota ha pasado de no presentada a notable, por arte de magia. De magia de alguien de la Universidad Rey Juan Carlos, que la ha aprobado por arte de birlibirloque.

Sólo ha dado explicaciones incorrectas e inexplicables, incapaz de presentar documentos sellados por la Universidad y el Trabajo Fin de Máster, que dice haber perdido. Y es que la pobre, se cambia tanto de casa que no sabe dónde tiene algo ‘tan poco importante’ como su TFM.

En fin, ya se ha hablado tanto del tema que poco me queda por decir, pero no quería dejar la cuestión sin más, y, por ello, la he dedicado unas coplillas como homenaje a su buena fama y su ejemplar actuación:


¡Cifuentes: miente!

Lo sabe quien cursa un máster:
para poder aprobar,
hay que acudir a las clases
y un trabajo presentar
¡Cifuentes: miente!

La Presidenta Cifuentes
dice que no ha habido trampas,
que reina la transparencia,
que los angelitos cantan
¡Cifuentes: miente!

Y la pobre se defiende,
diciendo que es un error.
Que a ella no le consta nada.
Lo defiende con ardor
¡Cifuentes: miente!

Se trata, según comenta
de una gran persecución
de políticos contrarios,
que quieren su rendición
¡Cifuentes: miente!

No encuentra su TFM
¿Dónde está traspapelado?
Y dice que lo ha perdido
en sus diversos traslados
¡Cifuentes: miente!

Pretende ganar más tiempo
mientras que calla su boca,
sus oponentes la atacan
y la están volviendo loca
¡Cifuentes: miente!

“¡Tengo que buscar un negro!
¡Que me salve de este entuerto!
¡Que me escriba el TFM!
¡Que les deje boquiabiertos!”
¡Cifuentes: miente!

Cambiar calificaciones
es un proceso corriente,
dicen desde la Juan Carlos.
¿De dónde sale esta gente?
¡Cifuentes: miente!

Desde dos ‘no-presentados’
a dos notables de nota
van dos años transcurridos
y un máster en bancarrota
¡Cifuentes: miente!

Falsificar documentos             
es corrupción decidida,
por mucho que ella lo niegue,
por mucho que esté perdida
¡Cifuentes: miente!

En un curso presencial
nadie avala su figura,
sus compañeros del máster
no la han visto ni en pintura
¡Cifuentes: miente!

Sólo le queda una cosa
después de esta felonia:
“Vete a tu casa, querida,
que no te quiero en la mía”
¡Cifuentes: miente!

Despídase de los suyos,
los que no la han defendido,
los que miran a otra parte,
los que nunca la han creído
¡Cifuentes: miente!

Adiós Cristina Cifuentes.
Adiós Presidenta infame,
‘Diosa de la Transparencia’,
ya no tiene quien la aclame
¡Cifuentes: miente!

Salud y República

30 marzo 2018

Ministros nacional-católicos en pleno siglo XXI


No es ninguna sorpresa, ya lo venimos viendo durante años. Ellos son la continuación de la época más gris de este país, el franquismo. Y, aunque traten de disimularlo, hay momentos en los que no pueden evitarlo y, levitando, se manifiesta como son.

Y ahí los tienen, tan campechanos, tan del pueblo, tan carpetovetónicos, tan dinosaurios. Demostrando lo que son. Eso sí, creyéndose en posesión de todo el poder, con una voluntad de hacer lo que les venga en gana, a pesar de las leyes y de la Constitución, esa que tanto mientan y que tanto adoran cuando les conviene. Sí, con esa capa de impunidad que les viene con el cargo. Ministros impunes, por encima de la ley.

Los cuatro ministros chupacirios han demostrado en esta Semana Santa, como lo han venido haciendo en las anteriores, ese respeto por la Constitución, ese ejemplo de demócratas. Y lo han hecho, al cantar juntos y en unión de La Legión, en una procesión, el himno de ésta. Ya saben, ese que empieza con: “Soy el novio de la muerte”.

Y ahí estaban en Málaga, en primera fila, representantes de un Estado que en su Constitución se proclama aconfesional y, sin embargo como una actividad de su agenda ministerial, viendo que un cuerpo militar como La Legión participaba en un acto religioso. Y no sólo se han conformado con permitir ese ‘maravilloso momento’, es que además no han podido resistir la emoción y han cantado junto a sus amados legionarios su himno. Maravillosa escena digna de Berlanga, los ministros de Interior, Defensa, Justicia y Educación unidos bajo una bandera (por cierto, a media asta, por orden de la ministra finiquito). Un acto Educativo en Defensa de una Justicia Interior.

No se cortan un pelo, tienen bula, que para eso es Semana Santa, y la emplean en recordarnos que son impunes y que les importa un carajo lo que diga la Constitución. Por encima del bien y del mal está su nacional-catolicismo heredado, hoy más que nunca, con una bandera que hace juego con nuestra democracia, “a media asta”.

Su obligación, como bien han confirmado y siguen confirmando, nada tiene que ver con defender a su pueblo, sino a los grandes poderes, al Ejército y la Iglesia (por cierto una institución que recibe del Estado, según Europa Laica, 11.000 millones, entre subvenciones, exenciones, ayudas, impuestos no pagados y facilidades varias), unidos por la gracia de Franco, algo que todavía no se ha podido desatar. Y no, no asisten como creyentes, lo que no sería reprochable, sino como ministros, como poderosos personajes que permiten, aplauden y apoyan un acto, saltándose la aconfesionalidad de su amadísima Constitución. Y no sólo lo digo yo, ya se lo ha recordado el Defensor del pueblo, pero les da igual. Ellos van a por todas, que para eso son impunes.

Qué tristeza ver a estos carcas reaccionarios, altos representantes del pueblo, erigiéndose en unos perfectos meapilas que utilizan su poder en contra de lo que dice su ley de leyes. Una sensibilidad nacionalcatólica, uniendo ejército y religión, mientras que demuestran una absoluta insensibilidad con las víctimas del franquismo, de aquella detestable ideología. Son herederos de los torturadores, capaces de apoyar al novio de la muerte y olvidarse de las víctimas que defendieron el orden constituido hace ochenta años.

Doña Finiquito, a la sazón ministra de Defensa, esa que ha aumentado en 10.000 millones el presupuesto de Defensa, es la misma que nos ha dejado las banderas a media asta y que permite que los militares participen en más de doscientas actividades religiosas esta Semana Santa, la misma que ha ordenado un Plan General de Cultura y Concienciación de Defensa para que los niños de primaria, empiecen a saborear las virtudes castrenses y aprendan a cantar La Banderita. Esto sí que es cumplir la Constitución y ¡punto pelota!, que para eso son impunes.

Salud y República

25 marzo 2018

Cataluña: ¡Todos a la cárcel! Y ahora qué...


Las cárceles se están llenando de independentistas catalanes, muchos de ellos miembros del antiguo govern. El juez Llaneras y los fiscales, que pretenden ser héroes del nacionalismo centralista están, siguiendo las líneas que les marcan, y sustituyen la política por la venganza.

Ya hay veinticinco imputados, de los cuales dieciocho lo están por el delito de rebelión, y cada día ingresan más en la cárcel. Y sí, lo están por el delito de rebelión que, según dicen nuestras leyes, se trata de un delito cuya máxima ha de ser que haya provocado violencia. O sea, por ejemplo, el golpe de Estado de Tejero. Que yo sepa, la única violencia que se ha dado en Cataluña ha sido la del 1º de Octubre.

Desde luego enviar a prisión, sin ser juzgados, a estos independentistas (algunos llevan ya más de cinco meses) es una barbaridad como la copa de un pino. No sólo porque no existe el delito al que se refiere el juez y el fiscal (rebelión) sino porque están provocando una situación cada vez más complicada e injusta, que está produciendo una animadversión y odio mayor entre los independentistas y los nacionalistas españoles.

Hacerle el caldo al PP y a Ciudadanos puede llevar a una ruptura total, a dificultar las posibilidades de solución. Desde luego, que los últimos acontecimientos de prisión se acuerden un día después de que el candidato a President de la Generalitat haga un discurso suave, donde llama al diálogo, perturba el procés y pone más obstáculos en una salida pactada, dialogada.

¡Ya está bien! Del uso de la prisión preventiva no puede hacerse una regla general, porque no lo es. Es una excepción que sólo en casos muy concretos debe utilizarse. Es verdad que los independentistas han cometido errores, pero seamos justos. Todo empezó, con la no aceptación del estatuto de autonomía por parte del Tribunal Constitucional a instancias de Rajoy y su partido, cuando había sido aprobado por el Parlament, el pueblo catalán y el parlamento español. Y, para más inri, algunos de los artículos declarado anticonstitucionales, están en vigor en otros estatutos de autonomía, como el andaluz, el valenciano o el aragonés. Estoy convencido de que, sin ese recurso de anticonstitucionalidad puesto por el PP y con el estatuto recusado, no se habría producido todo lo que ha ocurrido en los últimos cuatro años.

Esta claro que a C’s, cuya lideresa no hace sino echar leña al fuego, y al PP, cuyo líder lo único que hace es marcharse del Parlament para no escuchar lo que no le gusta con sus tres compañeros, les interesa estas medidas de fuerza para hacer pesar, en el resto del Estado español, que son duros y vengativos, algo que parece que da votos fuera de Cataluña.

Pero no han entendido nada, no se puede hacer desaparecer, por arte de magia, a casi la mitad de los catalanes, el problema sólo puede tener una solución que sea pactada, dialogada, de no ser así, se seguirá creando odio, y tanto que hablan de coser (Arrimadas y C’s) lo que están haciendo es profundizar en esa zanja, cada vez más ancha. Y esa factura habrá que pagarla. Salvo en países no democráticos, las soluciones a conflictos territoriales nunca se han solucionado por la fuerza, porque al final, cualquiera sabe con qué consecuencias, se rompe la baraja.


Y sí, cada vez más, estoy convencido de que estos presos son presos políticos. Lo están por cuestiones políticas. Un preso político, sin comerlo ni beberlo, es por ejemplo Cuixart, mientras que un político preso es Granados. Hay una gran diferencia.

Por cierto, hoy veía en Twitter un comentario jocoso que merece ser leído: “Y si nombramos a Urdangarín Presidente de la Generalitat? A lo mejor así conseguimos que vaya a la cárcel”

Una petición a los independentistas: Que hagan valer su mayoría parlamentaria y nombren a un President. Mientras que no haya gobierno, hay que recordar que está en vigor el 155, y ya saben lo que eso conlleva.

Llibertat presos politics!

Salud y República