11 agosto 2017

Llamazares: una traición en diferido

Llamazares ha creado un nuevo partido. Otro más. Se ve que no tenía bastante con haber creado el partido de Izquierda Abierta –de la que nadie sabe nada— y que pertenece a Izquierda Unida, que como se sabe a su vez, está coaligada con Podemos y forma parte de Unidos Podemos.

O sea, una matrioska. Él, solito, ha creado dos partido: Actúa e Izquierda Abierta y además pertenece a Izquierda Unida y a Unidos Podemos. ¡¿Hay quién dé más?¡ Y este es el personaje que dice que quiere unir a la Izquierda. Pues qué quieren que les diga.

El nuevo partido se trata de una pirámide al revés (más bien de un solo piso, donde faltan los militantes y solo hay personas notables) gente que ha sido interesante, que ha tenido su momento como Mayor Zaragoza y Baltasar Garzón, pero que deberían entender que hoy su tiempo, en la primera línea, ha pasado. A estas personas se unirán, sin duda, todos aquellos que salieron rebotados cuando Alberto Garzón y la nueva dirección hicieron limpieza de fondos oscuros en IU.

Según Llamazares la divergencia viene del hecho de que no le ha gustado que Izquierda Unida haya confluido con Podemos, perdiendo autonomía. Esto lo dice quien se proclama creador de un partido nuevo, cuyo objetivo es unir a la Izquierda. Por cierto, la decisión de confluir con Podemos se tomó en la última Asamblea Federal, donde la candidatura de Llamazares obtuvo un 4% frente al 75% de la dirección actual. Y se ve que eso le ha trastocado todos sus planes de futuro.

El declive de Llamazares empezó en las generales del 2008, con él al frente IU sacó dos diputados, y sin embargo lo defendí. Lo he defendido siempre, cuando él ha apostado por Izquierda Unida. Hoy, desgraciadamente, poco a poco se ha ido separando y finalmente ha amenazado en diferido con un ultimátum: “Si seguiré o no en Izquierda Unida dependerá de cómo se porten conmigo, cuando termine la legislatura”, ¿acaso depende de si obtiene algún carguito?

Y esto lo dice quien lleva meses sin asistir a ninguna reunión del Consejo Federal al que pertenece, aprovechando cualquier momento para criticar públicamente –actúa constantemente como tertuliano— las decisiones tomadas por mayoría en Izquierda Unida.

Y, en el colmo de las deslealtades, se reúne con Pedro Sánchez hace un mes para contarle que va a formar un nuevo partido sin haber dicho ni mu a la dirección de Izquierda Unida, que se entera del hecho por los medios de comunicación. Cada vez más claro, ¡blanco y en botella!

No es, como todos sabemos, el único caso, pero no se puede ir de bueno y por detrás traicionar a los suyos. ¿Alguien quiere apostar a que Llamazares terminará en el PSOE con algún carguito?

Y me duele, porque aunque estoy convencido de que no harán mucho daño, se trata de otra división de la Izquierda y de la traición de quién jugó un papel relevante en IU. Aunque sinceramente, Llamazares ya era últimamente un lastre. Pero que no ande con amenazas, ni remilgos; que sea claro y que se marche, que ya le están esperando.

Salud y República 

2 comentarios:

Genín dijo...

Quien lo ha visto y quien lo ve, que pena... :(
Salud

JAVI GUANARTEME dijo...

Creo que este tema debemos tomarlo a choteo. Gaspar y Baltazar crean un partido dejando a Melchor fuera porque era el que llevaba el oro y podría tener problemas fiscales.

Es un trampolín de yayo flautas para pensionarse mejor en el PSOE. El cuento de los espacios de debate ya no cuela.

Son Neymars de la política, gente poco seria que no cumple sus contratos y quiere buenas jubilaciones y tarjetas black.

Saludos